
SEGUNDA CINTA: DONDE SE EXPLICAN LA DEPAUPERACION ABSOLUTA Y COMO EL FRACASO -Y EL TRIUNFO- DEL "CAPITALISMO REAL" HAN HECHO QUE EL MUNDO SEA UNA MIERDA)
Por qué, siendo cierta,"no se ve" la depauperación
absoluta
He dicho bien "hincarle el diente" a lo que tenemos
que hacer con esta "segunda mentira". Porque
se trata de una cuestión ciertamente clave pero en la que
no sirve de nada quedarse en su superficie. Hay que profundizar,
meter los dientes y morder hasta el hueso. Es un asunto en el
que nos tropezamos frontalmente con esa famosa opacidad que te
vengo diciendo que caracteriza al sistema capitalista, al modo
de producción capitalista. Es un asunto en el que se nota
mucho esa opacidad, como consecuencia de la cual, sucede que
en el mundo capitalista las cosas no son lo que parecen ser.
MAS AUN: las cosas parecen ser lo que no son.
Fíjate bien. Hemos tenido que hacer tú y yo un no
pequeño esfuerzo (yo hablando y tú escuchando) para
acumular datos e informaciones hasta poder llegar a la conclusión
bien fundada de que el capitalismo ha provocado la miseria del
mundo actual. Y de que el capitalismo ha hecho ricos a unos países
y a unas gentes porque ha hecho pobres a otros muchos países
y a muchísimas más gentes. Y, sin embargo, si tú
y yo miramos a nuestro alrededor esa depauperación absoluta
NO SE VE. NO LA VEMOS.
Al contrario. Lo que vemos es lo que yo he llamado la segunda
mentira. Lo que vemos es el consumo de masas. Si tú
hablas con tus abuelos o yo hablo con mi madre del asunto, a los
dos nos van a contar lo que ellos han vivido: la forma en que
han visto que el capitalismo ha cambiado el país
en el que vivían. Pasando de una situación SIN consumo
de masas (sin frigoríficos ni lavadoras ni televisores
ni aspiradoras en las casas ni coches en las familias) a la situación
actual de consumo de masas. Tan es así que una de las razones
que explican por qué el PSC-PSOE ha perdido en marzo de
1992 las elecciones para el Parlament de Catalunya por cuarta
vez consecutiva es su incapacidad para entender de qué
manera este fenómeno afecta a su electorado. A aquella
parte de los electores catalanes que sin embargo le votan lo suficiente
como para que siempre hubiera ganado todas las elecciones
municipales, legislativas y europeas hasta que el 12 de junio
de 1994 Ciu le ha ganado también en unas europeas.
Me explicaré. La gran mayoría de los votantes del
PSC-PSOE son electores catalanes que no han nacido en Cataluña.
Son inmigrantes. El PSC-PSOE lo sabe bien. Como lo sabe todo el
que haya hecho allí encuestas sociológicas o leído
alguna de las muchas cuyos resultados se han publicado. Pero el
PSC-PSOE no ha pensado suficientemente sobre eso que sabe. Y se
empeñó, en la campaña electoral de 1992 para
el Parlament de Catalunya, en recordarles que son inmigrantes
y en intentar que no votaran al partido del presidente Pujol argumentándoles
que éste les trata mal y que ellos lo están pasando
mal por ser inmigrantes. Pujol, por el contrario, se dedicó
durante la campaña a decir que en Cataluña ya no
hay inmigrantes. Que sólo hay catalanes. Se dedicó
a llamarles catalanes. Y a recordar que Cataluña es un
país donde todo el que trabaje duro puede prosperar y que
eso lo saben bien todos esos catalanes que fueron un día
inmigrantes y que saben bien como ha mejorado su vida en Cataluña.
No cometió la grosería de recordarles que antes
pasaban hambre en Andalucía o en Extremadura o de decirles
que llegaron a Cataluña con un trapo delante y otro detrás
y que hoy son dueños de su vivienda y tienen coche y frigorífico
y vídeo y televisor en color y lavadora y tantas otras
cosas. No cometió esa grosería porque es muy listo
y porque era innecesaria. Sabía que pensarían en
eso con sólo mencionar como había mejorado su vida
en Cataluña. Y lo pensaron. ¡Vaya si lo pensaron!.
Hasta el punto de que Pujol volvió a ganar las elecciones
autonómicas catalanas, por cuarta vez consecutiva y tercera
con mayoría absoluta de escaños. Y creciendo sus
votos precisamente en los municipios, los barrios y las comarcas
donde hay muchos inmigrantes.
Yo mismo puedo darte datos de investigaciones sociológicas
realizadas por mí y por mi compañera Margarita Ayestarán
que demuestran de forma irrefutable la mejoría del nivel
de vida de los obreros inmigrantes en Cataluña. En 1972
llevamos a cabo una encuesta a trabajadores y empleados de la
industria química de Tarragona. Sólo el 24% de los
obreros no cualificados habían nacido en la ciudad o en
otro municipio de la misma provincia, siendo el resto inmigrantes
venidos de otras provincias. En nuestra encuesta les preguntamos
qué bienes de consumo duradero o qué servicios tenían
en su casa y cuáles de ellos tenían diez años
antes. Los resultados fueron espectaculares: prácticamente
todos tenían agua corriente (94%), baño o ducha
(92%), frigorífico (85%) o televisión (81%). Datos
que eran tanto más significativos cuanto que diez años
antes sólo tenía agua corriente el 45%, baño
o ducha el 28%, frigorífico el 25% y televisión
el 19%. El coche y la lavadora eran poseídos menos generalizadamente
(el 38% tenía coche y el 59% lavadora) pero también
esos dos bienes indicaban la mejoría porque diez años
antes sólo tenía lavadora el 21% y coche el 2%.
Pero es que en 1991 volvimos a hacer una encuesta sociológica
en una de las empresas químicas de Tarragona en las que
habíamos hecho la de 1972. Volvimos a preguntar sobre la
posesión de bienes y servicios. Sólo el 29% de los
obreros y empleados habían nacido en la ciudad o en otro
municipio de la provincia. Pero no importa mucho ese reparto ni
tampoco el reparto en obreros no cualificados y otros obreros
o empleados. Porque el 100% de los obreros y empleados de esa
empresa tenía frigorífico y televisión en
color y el 99% tenía automóvil y lavadora automática.
¿Te das cuenta de la evidencia de la mejoría del nivel
de vida de los obreros no cualificados inmigrantes en Cataluña
en esos treinta años que van de 1972 a 1991?.
Tengo otros datos que creo interesante que contemples. Porque
son datos referidos a esa Inglaterra hegemónica de la economía-mundo
capitalista de la que antes hemos hablado. Y porque, precisamente,
fueron recopilados y analizados por un laborista inglés
(del ala derecha claro) para argumentar su negación de
la tesis marxista de la depauperación absoluta. En sus
libros, que fueron la "biblia" de los revisionistas
laboristas en los años cincuenta y sesenta de este siglo,
Crosland demostraba que los salarios ingleses reales eran en 1938
dos veces y media más altos que en 1870. ¿Donde estaba,
decía Crosland, el empobrecimiento del proletariado?.
Como ves, este asunto es importante. Si, como hemos demostrado
antes con datos mundiales, hay depauperación absoluta
¿cómo es que no se ve sino que se ve lo contrario
en Inglaterra o en el Estado español (y lo mismo podríamos
decir de Estados Unidos o Japón o el resto de la Europa
de los Doce)?. Tan importante es aclarar este asunto que , en
realidad, esa es la razón profunda de que llevemos tú
y yo aquí tanto tiempo dedicado a intentar explicarnos
como funciona el mundo.
Porque recuerda que lo que de verdad te he propuesto hacer en
estas cintas es explicarte como y por qué funciona el Sur
de Euskal Herria. Pero recuerda que también te dije que
para poder hacer eso no teníamos más remedio que
intentar explicarnos como funciona el mundo.
Y ahí está el quid de la cuestión. En que
la única unidad correcta de análisis para analizar
el capitalismo histórico, el capitalismo real, es
el sistema mundial, la economía-mundo capitalista en su
conjunto. La depauperación absoluta, la tesis dura de Marx,
era genial y correcta y está empíricamente demostrada.
Pero en el marco global de la economía-mundo capitalista.
Y en ese marco global lo que sucede (y ya te lo he dicho hace
un rato) es que la depauperación absoluta tiene necesariamente
una doble cara. Y una de esas dos caras es que hay un 10 o 15%
de la población situada en la capa más alta de la
economía-mundo capitalista que es la que cada vez se apropia
de más parte de un excedente que ellos no producen sino
que arrebatan a los que lo producen. Siendo la contrapartida necesaria
y congruente la pauperización del otro 85 o 90% restante
de la población mundial. Ahora bien, siendo eso así,
lo que sucede es que dentro de ese 10 o 15% que se enriquece
FIGURAN LOS PROLETARIOS DE LOS PAISES DEL CENTRO DE LA ECONOMIA-MUNDO
CAPITALISTA. Entre ellos los proletarios vascos del Sur de
Euskal Herria.
Como se demuestra precisamente por todos esos datos evidentes
de la mejoría de la situación de los obreros ingleses
o de los obreros no cualificados inmigrantes en Tarragona que
hemos visto. Y por tantos otros datos análogos.
¡Atención!. Fíjate en las implicaciones que
tiene eso. La primera de ellas es que una definición estricta
del término burguesía (la que diga que son burguesía
aquellos que se apropian y consumen una parte del excedente que
ellos no han producido) nos haría incluir en la burguesía
mundial a los obreros de los países del centro de la economía-mundo
capitalista. A los obreros de la Europa de los Doce, del Japón,
de América del Norte, etc.
Lo cual es, además, congruente porque explica la forma
en que históricamente el capitalismo real ha ido resolviendo
una de sus contradicciones fundamentales como sistema. La que
enfrenta al interés de los empresarios capitalistas como
grupo con el interés de cada empresario capitalista como
individuo.
Te voy a pedir que estés ahora muy atento porque lo que
vamos a ver es fundamental para entender como funciona el mundo.
Verás: como individuo cada empresario capitalista
está forzado por el sistema a intentar hacer máximo
su beneficio y para ello a disminuir al máximo sus costes,
lo cual significa pagar lo menos posible a sus obreros.
Te digo que "está forzado por el sistema" porque
si no actúa intentando hacer máximo su beneficio
el sistema le expulsa del mercado mediante su filtro depurador,
su purga: la bancarrota. Pero como grupo los empresarios
capitalistas necesitan que alguien compre sus productos porque
el beneficio sólo se realiza con la venta de la mercancía.
Y para ello es necesario que haya quien pueda comprarlas. Que
haya cada vez más y más compradores. Que aumente
la capacidad de demanda solvente (es decir, con dinero para pagar
las mercancías).
Una forma de conseguir ese aumento de la capacidad de demanda
es, por ejemplo, obligar a que las compren (mediante el uso de
la fuerza o por la amenaza de ese uso) a los habitantes de las
colonias después de que se ha hecho imposible que ellos
las fabriquen. ¿Recuerdas el caso de los indios de la India
vistiéndose con telas fabricadas por los ingleses?. O usando
a los misioneros cristianos para que convenzan a los indígenas
de que su costumbre (adaptada al calor de los trópicos)
de andar casi o totalmente desnudos es un pecado que no puede
tolerarse porque escandaliza a los pequeños (es decir que
es uno de los peores pecados según los textos sagrados).
Una vez hecha esa piadosa predicación el celo de las cristianas
tropas de los cristianos ejércitos que vigilan a los colonizados
se ocupa de usar (por supuesto que paternalmente) la fuerza para
corregir a los pecadores y conseguir que compren a los mercaderes
de la metrópoli las telas necesarias para cubrir sus escandalizadoras
desnudeces.
No te tomes a risa esta última explicación ni creas
que lo que pasa es que yo soy un ateo (lo que es cierto) que para
ridiculizar a los misioneros se divierte exagerando (lo que es
falso). En 1667, en Sofala, un portugués propuso absolutamente
en serio obligar a los negros comunes, que van completamente
desnudos sin vergüenza, a llevar taparrabos. Su argumento
era muy claro: entonces "todo el tejido que puede producir
la India no bastará para satisfacer las necesidades de
solamente la mitad de los negros".
Pero todos esos métodos para aumentar la demanda solvente
no son suficientes para consumir todo lo que puede llegar a producirse.
De forma que hay que acudir a otra solución: a que sean
los propios obreros quienes ganen el suficiente dinero como para
que puedan comprar esas mercancías. Para lo cual hay que
subirles los sueldos. Pero si se les suben los sueldos aumentan
los costes y disminuyen las ganancias.
Esa contradicción se ha resuelto históricamente
en el capitalismo real (desde la mitad del siglo XIX en adelante,
en distintas fechas según las áreas) subiendo los
sueldos reales de los obreros propios. Y aumentando el número
de los colonizados (directamente, por ejemplo con la colonización
de buena parte de Asia y Africa, o indirectamente, por ejemplo
convirtiendo a la América Latina en neocolonias económicas).
Y, por supuesto, aumentando a la vez la explotación de
los colonizados. Es decir, haciendo partícipes a los
obreros propios de parte de los frutos de la explotación
incrementada a los colonizados.
Date cuenta de que así los empresarios capitalistas ganaban
en varios paños. Por varios motivos. Por un lado conseguían
que sus propios obreros se convirtieran en compradores de una
buena parte de sus productos. Generando así el complemento
de la demanda solvente (de la demanda con dinero para pagar el
precio) que necesitaban para realizar sus beneficios con la venta
de sus mercancías. Pero, además, compraban paz social
a los obreros propios, a quienes los movimientos socialistas y
anarquistas habían comenzado a organizar y agitar intensificando
la lucha de clases y desorganizándoles la producción
mediante huelgas y algaradas. A cambio de aumentos de salarios
y/o reducciones de jornada conseguían así mayores
producciones que produjeran mayores ganancias. Una parte de las
cuales se empleaban en pagar esos mejores sueldos.
Los obreros de los países del centro de la economía-mundo
capitalista pasaron así a jugar un papel mixto. Por una
parte seguían entregando plusvalía a sus empresarios.
Por otra parte colaboraban en la extracción de plusvalía
a los colonizados y recibían una parte de la misma.
Como ya te he indicado al hablar hace un momento de la intensificación
de la lucha de clases, los empresarios capitalistas no regalaban
nunca a sus obreros esas subidas de salarios o esas reducciones
de jornada. Les tenían que ser arrancadas mediante la acción
sindical en la lucha de clases, incluyendo huelgas, plantes e
insurrecciones. Lo cual es importante para que en los países
del centro NO VEAMOS la depauperación absoluta.
Fíjate bien en como funciona este asunto. Han coincidido
en el tiempo dos fenómenos simultáneos. Por
un lado del 10 al 15% de la población mundial se ha enriquecido
gracias a que el 90 o el 85% restante se ha empobrecido.
Pero en ese 15% que consume más excedente del que produce
se incluyen los cuadros (capataces, administrativos y ejecutivos)
y gran parte del proletariado de los países del centro
de la economía-mundo capitalista . Que además, y
esto es decisivo, han conseguido disminuir, a través
de la lucha de clases, la distribución desigual, el desfase
entre la capa más alta (menos del 1% de la población
mundial) y el resto del 15%. La satisfacción de ese grupo
"medio" del 14% y sus cantos de gloria por ese éxito
de sus luchas (por el logro de la reducción de ese desfase)
han sido y son útiles distracciones para disfrazar, ocultar
y en definitiva hacer invisible el terrible hecho de que
estaba creciendo el desfase entre ellos y el 85% de la humanidad.
Doy por hecho que ya tienes claro por qué "no se ve"
la depauperación absoluta aunque sea algo estadísticamente
demostrado por los propios organismos internacionales archicapitalistas.
Me parece necesario advertirte ahora sobre dos fenómenos
que son importantísimos y cuya comprensión es previa
para que entiendas lo que te está pasando a tí
y lo que puedes esperar que te pase en el futuro.